¿Qué cubre exactamente el análisis modal?
El análisis modal se aplica al diseño de silenciadores neumáticos de venteo y cabinas herméticas acústicas. Se modelan las frecuencias naturales del conjunto compresor-silenciador-estructura para evitar coincidencias con las frecuencias de excitación del compresor axial. No incluye el análisis de vibraciones en tuberías aguas abajo ni en cimentaciones, a menos que se contrate como estudio complementario.
¿Las barreras fonoabsorbentes técnicas garantizan un nivel de ruido específico?
Las barreras se diseñan para una pérdida de transmisión sonora mínima de 25 dB en el rango de 125 Hz a 4 kHz, medida según ISO 10140-2. El resultado final en obra depende de la correcta instalación, del sellado de juntas y de las condiciones acústicas del recinto existente. No se garantiza un nivel de presión sonora absoluto en el exterior si no se realiza una medición previa del ruido de fondo y una verificación posterior.
¿Qué condiciones ambientales afectan la atenuación de resonancias?
Los silenciadores de venteo están calculados para temperaturas de operación entre -10 °C y 60 °C y humedad relativa hasta 85 %. Fuera de ese rango, la densidad del aire y la velocidad del sonido varían, lo que desplaza las frecuencias de resonancia. En esos casos se requiere un rediseño con los parámetros reales de operación. La presencia de vapores de aceite o partículas sólidas puede obstruir los elementos absorbentes y reducir la vida útil del silenciador.
¿Las cabinas herméticas acústicas son estancas al polvo y al agua?
El término "hermética" se refiere exclusivamente a la estanqueidad acústica: las juntas y sellos están diseñados para minimizar fugas de sonido, no para cumplir con grados de protección IP contra polvo o agua. Si se requiere resistencia a chorros de agua o inmersión, debe especificarse en el pedido para añadir los sellos y drenajes correspondientes.
¿Qué mantenimiento requieren los silenciadores de venteo?
Se recomienda una inspección visual cada seis meses y una limpieza de los elementos absorbentes cada dos años, o antes si se detecta una caída en la atenuación superior a 3 dB. La limpieza debe realizarse con aire comprimido seco a baja presión; no se permite el uso de disolventes ni agua a presión. El incumplimiento de estas pautas anula la garantía sobre el rendimiento acústico.